Henry Spencer Martes, 1 septiembre 2015

Vidas paralelas: 10 formas en las que “Esto es guerra” se parece al programa de Laura Bozzo

laura

1. ¡PERO SI LA GENTE NOS VE!

En los 90s y 2000s, el programa de Laura Bozzo (primero “Intimidades”, luego “Laura en América”) era uno de los más populares de la televisión. Por si eres pulpín y nunca lo viste o no lo recuerdas, la “Señorita Laura”, como la llamaban sus panelistas, conducía un reality show (mal llamado “talk show” en Perú) donde distintos invitados, casi siempre personas de los sectores socio-económicos más golpeados, compartían su problemática familiar.

A pesar de ciertos -muchos- excesos (de los que hablaremos en un ratito, sigue leyendo), el programa era un hit, con la conductora orgullosa de sus habituales 40 puntos de rating.

Pero si la gente nos ve”, es la excusa regular de conductores de los actuales programas realities -“Esto es guerra”, claro- que se escudan en “el profuuundo cariño del público” para hacer caso omiso a críticas, muchas, casi todas, válidas con respecto al contenido del programa.

 

 2. CLONES

Como nuestra televisión nacional casi siempre ha tenido la actitud de Kiko y su pelota cuadrada (ya si no entiendes esa referencia, naciste ayer, literal) apenas se pusieron de moda las telenovelas turcas -perdón, me estoy confundiendo de época, caracho- apenas, digo, se pusieron de moda los mal llamados talk shows, aparecieron, corriendito, los clones: “Hablemos claro”, con Mónica Chang y “Maritere”, con María Teresa Braschi (ambos por Frecuencia Latina), “Entre Nos”, con Mónica Zevallos (luego, simplemente, “Mónica”, vía Panamericana Televisión), así como muchos otros.

¿Qué son “Combate” (pionero del género en nuestro país) y ese ex programa familiar llamado “Bienvenida la tarde” sino clones de sí mismos y de las “virtudes”, para el rating, y excesos de “Esto es guerra”?

 

 3. QUE PASE EL DESGRACIADO

Lo que en el programa de Laura, “la abogada de los pobres” para sus fansss de la época, inició como conversación y debate entre panelistas en torno a temas como violencia familiar, infidelidad, alcoholismo y consumo de drogas, terminó, literalmente, en bronca.

“Que pase el desgraciado!” se convirtió en el grito de guerra de Laura para anunciar a alguien, a quien supuestamente no esperábamos, que aparezca por detrás del escenario para agarrarse a golpes, literalmente, en el piso, con otro panelista que habló mal de él, o confesó en televisión nacional que mantenía una relación clandestina con su esposa o nombre-usted-la-excusa-para-armar-una-bronca, casero.

Y poco a poco el show de Laura se convirtió en eso: en gente “peleándose” en el piso del set de televisión del programa más visto.

¿Se han puesto a pensar de qué vive “Esto es guerra” y todos sus clones? ¿De los muy dinámicos y ultra modernísimos juegos de armar torres de vasitos de plástico o saltar en colchonetas? No, pues. De las broncas. Respuesta correcta, caballero.

Claro, menos mal no son broncas de te-saco-la-mierda-en-el-piso-broder, pero sí rollos tipo “La ex pareja de Juanito le responde fuerte a la actual pareja de Menganito y hace llorar a Fulana, conductora del programa” (?)

Luego de 10 años, ya no hay el “que pase el desgraciado”. Todos, absolutamente todos, son “unos desgraciados” para bien del show (y el rating).

 

 4. “AMÉRICA, EL HOGAR DE LA FAMILIA PERUANA”

El punto número 4 es super chiqui solo para recordarte que, en la cúspide de su popularidad, el programa de la Bozzo se llamaba “Laura en América”, precisamente porque se transmitía en…América Televisión, el canal que, orgulloso, presenta a leones y cobras en su programa estrella “Esto es guerra”, todos los días.

 

5. LA “VIDA” ES UN CIRCO

Ya, ya. Ahorita llegamos a un punto muy importante que te va a hacer entender mejor de qué va toda esta huevada (palabra clave: dinero).

Pero antes, sería justo decir que, por aquella época, los “panelistas” de la Srta. Laura formaban parte, voluntariamente, de un circo.

Es más, entregaban su “vida” (más ratito les cuento por qué la entrecomillada) a un espectáculo de gritos, jalones y golpes en la carpa circense “Bozzo”, ubicada en un estudio de televisión que transmitía “a lo largo y ancho” de todo el Perú.

¿Y los participantes de “Esto es guerra”, además de entregar su “vida” al circo del programa diario, no inauguraron hace poquito (y cancelaron por falta de público) un circo por Fiestas Patrias? Sí, literalmente un circo con carpa, contorsionistas, animalitos y todo aquello: “El circo de Esto es guerra”.

El arte imita a la “vida”, broder.

 

6. POR LA PLATA BAILA EL PANELISTA (O EL GUERRERO)

Lo que siempre había sido un secreto a voces (“¿las personas que aparecen con esas alucinantes historias y se bronquean en el piso en el programa de Laura son de verdad o están siguiendo un guión?”) se puso al descubierto -en televisión nacional, también- en el 2008, cuando Jaime Bayly hizo desfilar en su programa “El Francotirador”, uno por uno, a los panelistas de la Srta. Laura, quiénes contaron cómo los contactaban para, a pedido, representar tal o cual historia de infidelidad o abuso sexual o maltrato físico o lo-que-usted-me-pida-señorita, a cambio de un monto de dinero. (¿100? ¿200 soles? ¿A cómo era la cosa, recuerdan?)

¿Y ahora cuánto cuesta representar uno de esos papeles en televisión nacional? Según los últimos reportes periodísticos, un “guerrero” puede llevarse hasta 10,000 dólares (no te huevees, pues: dólares) al mes por representar lo que tenga que representar en un programa como “Esto es guerra”.

 

7. “USTED, SRTA. LAURA, ABUSA DE LA NECESIDAD DE LOS POBRES”

Esa era la crítica más fuerte a la Bozzo. “Usted se aprovecha que estas personas están necesitadas y sabe que harán cualquier cosa, cualquier cosa, así sea el ridículo, por el dinero que necesitan”.

Obvio, pues. ¿O la gente salía a lamer axilas en televisión nacional porque era chévere? ¿O los participantes de célebres episodios como “Hago todo por dinero”, “Me enamoré de mi sobrina” o “Mi marido me dejó por un hombre” iban empiladazos, gratén, a contar eso en tele?

 

¿Y ahora cómo es? ¿Los participantes de “Esto es guerra” saldrían semi calatos, en televisión nacional, a abrazarse, sobarse, besarse, bronquearse, gritarse y amistarse (y todo en loop) si no fuera por el billete? ¿10,000 cocorocos mensuales compran un montón de amistes y desamistes?

 

8. A MÍ QUÉ ME IMPORTA TU VIDA PRIVADA

¿O no? Porque ese era el centro de los programas de Laura. Exponer, a través de sus historias, la vida privada de sus panelistas para entretener a las masas (“para ayudar a la gente”, decía ella, y te solucionaba la vida con un carrito sanguchero).

¿No estamos viviendo exactamente el mismo fenómeno con “Esto es guerra” y demás realities? ”¿Qué dijo Juan Pérez sobre Fulano de Tal acerca de las declaraciones de amor de Mengano que fue visto de la mano con Zutana cuando en realidad está con Perensejo?”, titulan diarios, portales web, redes sociales de medios y hasta…¿noticieros? que rellenan bloques enteros, enteritos, con entretenidísimos “resúmenes” de estos programas.

Ya pues.

 

9.“PERO YO SALGO EN TELEVISIÓN”

Era una de las cosas que más se escuchaban en las confesiones de los panelistas de Laura, allá por el año 2008.

De pronto, salir en el programa de Laura te convertía en el bacán, en el más más, en el “ya no, ya” del barrio, así aparecieras lamiendo axilas o llorando o golpeándote en el piso por el amor eterno de una damisela que acababas de conocer detrás del escenario.

Salir en televisión nos gusta. Todos, creo, soñamos en alguna medida con la fama y la fortuna (que a veces no viene con la fama, pero ya qué chucha, pues. Soy famoso. Salí en televisión. En mi barrio me adoran).

Esa misma lógica -con miles de dólares de diferencia, claro- es la que se aplica a nuestros actuales realities.

Sí, qué rico llevarme 10 lucas gringas al bolsillo por hacer esta huevada, pero además salgo en tele, soy importante, en la discoteca no me hacen hacer cola, recibo regalos de empresas todos los días, tengo mi carro nuevecito y me voy a cobrar al banco rapidito.

(Y se los dice alguien que ha estado en televisión).

 

 10. “SI NO TE GUSTA, NO LO VEAS”

En el punto final, el número 10, el programa de Laura Bozzo y “Esto es guerra” no se parecen.

Una vez que se conoció el “detrás de cámaras” de la Bozzo nadie tenía el corazón y la concha de decir “¿No te gusta lo que pasa Laura? Normal, nomás. No lo veas”, frase con la que uno sin querer queriendo hace pasar piola este tipo de contenido en televisión.

-“Si no te gusta. No lo veas”.

-“Pero broder, cambio de canal y pasan lo mismo. Veo otro programa y pasan resúmenes del programa que no quieres que vea. Compro el diario y todo se trata sobre el programa que no quieres que vea. Abro Facebook y todos los medios que sigo -que hasta hace poquito informaban- hablan sin parar sobre el programa que no quieres que vea. Si lo que no quieres que vea ocupa, innecesariamente, todas las plataformas, ¿¿¿entonces qué chucha quieres que vea???”

 

Y ayer salimos a hacer la pregunta del millón: ¿Laura Bozzo o Esto es Guerra?